En el marco de los controles de seguridad realizados durante el fin de semana en la Ciudad de Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad llevó adelante distintos operativos en la previa de partidos del fútbol argentino y demoró a más de 40 trapitos en las inmediaciones de los estadios de River Plate, Huracán y Vélez Sarsfield.
Según informaron fuentes policiales, el saldo total fue de 41 trapitos demorados, 557 actas contravencionales labradas y la detención de un hombre con pedido de captura vigente. Los procedimientos se realizaron antes de los encuentros River-Tigre, Huracán-San Lorenzo y Vélez-Boca.
En el caso del estadio Monumental, previo a la derrota de River por 4-1 ante Tigre, fueron demorados 37 trapitos en los alrededores del club. En tanto, otros cuatro fueron interceptados en la previa del triunfo de Vélez por 2-1 frente a Boca, en el estadio José Amalfitani, en el barrio porteño de Liniers.
Durante los operativos también se realizaron controles a micros que trasladaban hinchas. En Liniers, tres de esos vehículos fueron remitidos por falta de documentación, y en uno de ellos se labraron dos actas contravencionales por el transporte de bebidas alcohólicas.
La mayoría de las infracciones detectadas en las inmediaciones de los estadios estuvieron vinculadas a personas sin entrada, intentos de acceso con carnets ajenos y otras faltas contempladas en el régimen contravencional. Además, 64 hinchas no pudieron ingresar a los estadios por contar con derecho de admisión.
Uno de los hechos más relevantes se produjo el domingo por la noche, antes del partido entre Vélez y Boca. En el ingreso a la platea sobre la avenida Reservistas Argentinos, fue detenido un hombre de 31 años que tenía una orden de captura vigente desde noviembre de 2025 por una causa de abuso sexual simple.
Desde el Ministerio de Seguridad destacaron que los operativos buscan ordenar el espacio público, prevenir delitos y garantizar el normal desarrollo de los eventos deportivos de alta concurrencia en la Ciudad de Buenos Aires.