La policía iba tras la pista de dos autos robados y con patentes adulteradas. Pero, al llegar a la vivienda de 27 de Febrero y Colombres, se encontraron con algo más.
En el predio de la misma había varios gallos de riña, algunos muertos y otros encerrados en jaulas, y una gallera de lona con todo montado para desarrollar esta actividad ilegal.