El violento suceso se produjo el sábado al mediodía, en un pequeño pasaje ubicado a la altura de Cullen y Sorrento.
La víctima tenía 26 años y, según relataron los vecinos, estaba desarmado y fue atacado a traición. El asesino le propinó siete puñaladas en el cuerpo que acabaron con su vida en el acto.
El presunto homicida fue detenido por la policía, aunque esa misma noche, los testigos del hecho fueron intimidados con una feroz balacera en el lugar.