Héctor estaba desaparecido desde hacía 24 horas. Según dejó trascender su familia, la trágica decisión de quitarse la vida fue impulsada por una profunda depresión. Este hombre, que había dedicado 40 años de su vida trabajando para la planta, vio desmoronarse su futuro cuando la fábrica cerró sus puertas. Se había ido de su casa sin decir a dónde y nunca más volvió.
Un grupo de espectadores divisaron a Héctor en medio del arroyo. De inmediato llamaron al 911 y junto a la PDI trabajaron en el lugar. Luego de que la fábrica de llantas parara la producción 50 trabajadores quedaron en la calle. Cada familia trató de sobrellevar la situación de desempleo, pero este trabajador no pudo con su angustia.
Mientras cada uno de los desempleados de Mefro Wheels sigue esperando un acreedor o una ayuda para reactivar la planta, tristemente a la angustia de un futuro incierto hoy se suma la de despedir a un compañero.
18/04/2018