El hecho ocurrió en dos comercios contiguos de Funes, uno de ellos una oficina y el otro un local de lencería, que se comunican a través de un baño interno. Según las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, el delincuente logró ingresar por una ventana pequeña y elevada, equipada con mosquitero, aunque no se sabe cómo logró manipularla para entrar.
Una vez dentro, el hombre comenzó a revisar muebles y cajones en busca de objetos de valor. Preparó dos notebooks en el comercio principal, aparentemente con intención de llevárselas, pero luego se dirigió al local contiguo. Allí, al notar que no manejaban dinero en efectivo dentro de las oficinas, revisó la caja registradora y otros muebles, incluyendo ropa interior y calzoncillos, que se colocó en sus prendas antes de escapar.

Durante el tiempo que permaneció en los locales, el delincuente incluso se sirvió un vaso de agua del dispenser, como si se tomara un breve descanso en medio del robo.
Adriana, empleada de los comercios, relató lo ocurrido:
"Se quiso llevar computadoras, pero no pudo. Intentó saltar tipo gato y cayó con las manos, no sé..."
Finalmente, el hombre salió por la misma ventana por la que había ingresado, escapando sin ser detenido. Del local principal no logró sustraer objetos de valor, mientras que en el comercio de lencería se llevó dinero en efectivo y mercadería.
Las autoridades locales cuentan con las grabaciones de seguridad, que serán clave para identificar al delincuente y continuar con la investigación.
