Un tren de carga sufrió un incendio en la cabina de la locomotora mientras avanzaba por la zona de vías de Pérez, en Cabín 9.
Según se reconstruyó, el fuego comenzó en el sector del motor. Al advertir la magnitud del incendio, los dos conductores detuvieron la marcha y descendieron de la locomotora para resguardarse, mientras una densa columna de humo se hacía visible desde varias cuadras.
En ese momento, Ramón, dueño de una gomería ubicada a pocos metros de las vías, advirtió lo que ocurría y decidió colaborar. Utilizó baldes con agua de una pileta cercana para intentar frenar el avance de las llamas y evitar que el fuego se propagara hacia los pastizales del entorno.
Poco después arribó una dotación de Bomberos Voluntarios, que terminó de extinguir el foco ígneo concentrado únicamente en la locomotora. El resto de la formación, de gran extensión, no resultó afectada. Los controles de salud se realizaron en el lugar y confirmaron que los maquinistas no presentaban lesiones.
Una vez controlado el incendio, otra formación se acercó para remolcar el tren y despejar la traza ferroviaria.