Internacionales
40 vacas mueren en buque uruguayo retenido en Turquía y desviado a Libia
Casi 3.000 vacas uruguayas finalmente desembarcaron en Libia tras un mes de viaje y días varadas frente a Turquía. Ambientalistas denuncian decenas de muertes y exigen una investigación internacional sobre el estado del ganado.
Tras un mes de viaje y otra semana varadas frente a Turquía, casi 3.000 vacas provenientes de Uruguay finalmente desembarcaron en Libia, poniendo fin a un largo conflicto logístico y comercial. Sin embargo, ambientalistas y organizaciones de bienestar animal alertan sobre decenas de muertes durante el trayecto y advierten sobre la posibilidad de que algunos animales muertos hayan sido arrojados al mar, exigiendo una investigación internacional.
El gobierno uruguayo explicó que el retraso se debió a un desacuerdo entre el exportador y el importador, y señaló que el barco regresaría a Uruguay mientras se buscaba un destino alternativo para el ganado. Con 12 millones de cabezas de ganado y 3,5 millones de habitantes, la producción ganadera es la principal fuente de ingresos del país.
El cargamento de 2.901 bovinos había partido de Montevideo a mediados de septiembre y llegó a Turquía el 21 de octubre, donde su ingreso fue bloqueado por inconsistencias en los certificados. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca consideró que con el desembarco en Libia se dio “cierre definitivo” al incidente, aunque será el comprador quien determine el destino final de los animales.
La Fundación para el Bienestar Animal (AWF) señaló que no hay información confiable sobre el estado sanitario del ganado a su llegada a Libia y pidió a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y a la Organización Marítima Internacional (OMI) que investiguen el caso. La ONG denunció que esta situación representa una grave violación del bienestar animal y alertó sobre el riesgo ambiental en Libia, un país con historial de abuso en esta materia.
Durante el viaje se registraron decenas de muertes, y la empresa exportadora, Ganosan, admitió haber vivido un “calvario” por el bloqueo en Turquía. El empresario Fernando Fernández explicó que el arribo a Libia fue inesperado y que la operación se realizó siguiendo los protocolos habituales del comercio de ganado en pie.
El gobierno uruguayo aseguró que la situación no compromete la confiabilidad sanitaria del país y que continuará monitoreando la evolución del ganado, priorizando el bienestar animal y las relaciones bilaterales con Turquía.