Con cabezas gigantes, manifestantes representaron a Ursula von der Leyen, Mark Rutte, Emmanuel Macron y Angela Merkel en central de la Unión Europea (UE) para reclamar que se retiren del Tratado de la Carta de la Energía.
El mismo otorga a inversores extranjeros del sector energético poderes para demandar a los Estados por acciones que los perjudiquen.