El futuro mandatario chileno, José Antonio Kast, quien asumirá el 11 de marzo como el primer presidente de ultraderecha desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet, ha prometido deportar a los casi 340.000 migrantes sin papeles que viven en Chile, la mayoría venezolanos.
En reacción, Nicolás Maduro expresó:
"Usted podrá ser seguidor de Hitler y educado en los valores de Hitler, usted podrá ser pinochetista convicto y confeso, pero cuida'ito le toca un pelo a un venezolano, ¡A los venezolanos se respeta!"
El mandatario venezolano agregó:
"Señor Kast tenga cuidado, ¿oyó? Deje quieto a quien quieto está, la migración venezolana tiene derechos, la constitución chilena se lo debe garantizar", recomendando a los venezolanos regresar a su país de origen.
Kast ha vinculado la criminalidad con la migración irregular, especialmente tras la irrupción de grupos extranjeros como el Tren de Aragua, una megabanda de origen venezolano que Estados Unidos declaró como organización terrorista.
A pesar de los temores, Chile continúa siendo uno de los países más seguros del continente, aunque la percepción de inseguridad se ha incrementado por el aumento de homicidios y secuestros en la última década.
El presidente estadounidense, Donald Trump, quien lidera una campaña de presión contra Maduro con sanciones al petróleo venezolano y un inusual despliegue militar en el Caribe, saludó la elección de Kast, describiéndolo como una "muy buena persona".