La policía detuvo a un hombre de 40 años en Barcelona, España, acusado como autor de un delito de lesiones por haber contagiado de Covid-19 a 22 personas. La policía lo detuvo después de que la persona fuera a trabajar y al gimnasio presentando síntomas compatibles con la enfermedad como fiebre alta y dolor de cuerpo.
La investigación comenzó a fines de enero, cuando los agentes fueron alertados de la existencia de un brote de Coronavirus en un conocido establecimiento de Manacor donde un trabajador había contraído la enfermedad y lo había ocultado. Un tiempo antes de que ocurran los contagios, el hombre comenzó a presentar síntomas de Coronavirus pero se negaba a regresar a su casa. A pesar de realizarse un PCR y estaba a la espera del resultado, el acusado fue al gimnasio y al trabajo al día siguiente.
Al presentar cuarenta grados de temperatura, tanto los compañeros de trabajo como el encargado del lugar le ordenaron que regrese a su casa. Teniendo en cuenta que podría ser positivo de Coronavirus, lo indicado es que debería haber estado aislado. Sin embargo, el hombre nuevamente se negó a dejar su puesto. Tras el episodio, todos los compañeros fueron citados para realizarse sus respectivos hisopados, y cinco personas dieron positivo. Cabe destacar que estas personas, a su vez, contagiaron a varios de sus familiares.
Por otra parte, en el gimnasio al cual frecuentaba el acusado se encontraron tres nuevos positivos, que también contagiaron a sus vínculos cercanos. En total 22 personas resultaron infectadas, aunque ninguna revistió gravedad. Tras comprobarse cómo había comenzado el hilo de los contagios, la Policía decidió detener al caso índice. El mismo fue imputado como presunto autor de un delito de lesiones.