La preocupación crece entre los vecinos de la zona ante el extraño aspecto y el fuerte olor que presenta el arroyo Ludueña en el sector cercano al Rosario Golf Club. Según relataron, el cauce aparece por las mañanas con un color blanco inusual y un olor nauseabundo, mientras que con el correr de las horas el agua recupera su tonalidad habitual, similar al color té.
Marcelo, un vecino que recorre el arroyo desde hace décadas, aseguró que el fenómeno se repite de manera sistemática. “Todas las mañanas el agua aparece blanca”, expresó. El hombre explicó que el cambio se percibe especialmente durante el verano y que, hacia la tarde, el cauce parece normalizarse.
Quienes viven en el lugar creen que podría tratarse de descargas irregulares realizadas durante la madrugada, ya que al amanecer el agua presenta el peor estado y luego, con el paso del tiempo, se va diluyendo.
El reclamo no es nuevo. Vecinos aseguraron que la situación se repite desde hace años y que, con el paso del tiempo, el deterioro ambiental fue en aumento. Recordaron que décadas atrás el arroyo era un espacio recreativo del barrio, apto para el contacto directo con el agua, algo que hoy consideran impensado.
Ante este panorama, los vecinos reclamaron la intervención de las autoridades ambientales, con inspecciones en el lugar, uso de tecnología como drones y un seguimiento exhaustivo para identificar el origen de los vertidos.