El panorama económico de la provincia de Santa Fe atraviesa una transformación profunda y alarmante. Según el último informe del Observatorio de Importaciones de APYME Santa Fe, el año 2025 cerró con cifras históricas: 13.079 empresas realizaron al menos una operación de importación en diciembre, el número más alto para ese mes en los últimos ocho años.
Sin embargo, este "boom" importador tiene una contrapartida severa en el entramado productivo. El reporte detalla que, desde noviembre de 2023, la provincia ha perdido 10.484 puestos de trabajo, de los cuales casi la mitad (48%) pertenecen al sector manufacturero. Además, se contabiliza el cierre de 2.341 empresas, evidenciando un proceso de desindustrialización acelerado.
De la producción al comercio: un cambio de incentivos
El informe destaca que no se trata de un fenómeno casual, sino de un cambio estructural en los incentivos económicos. La combinación de un tipo de cambio apreciado, la eliminación de barreras comerciales y el aumento en los costos de servicios ha empujado a muchos empresarios a tomar una decisión drástica: abandonar la fabricación de bienes para convertirse en importadores.
Esta tendencia fue ratificada por referentes del sector privado, como Paolo Rocca (CEO de Tenaris), quien advirtió recientemente sobre la posibilidad de que empresas desmantelen sus plantas productivas para operar exclusivamente como canales comerciales.
Los sectores más golpeados
El impacto es desigual pero generalizado en las cadenas de valor. Los datos de empleo reflejan caídas críticas en sectores estratégicos: línea blanca perdió 1.029 empleos, maquinaria agrícola registró 964 bajas y el sector automotriz sufrió una reducción de 830 puestos.
En contraste, las importaciones en estos rubros alcanzaron niveles nunca antes vistos. Por ejemplo, el ingreso de heladeras creció un 372% y el de lavarropas un impactante 825%. La maquinaria agrícola, un baluarte santafesino, vio un incremento del 120,5% en el volumen de equipos importados, incluyendo sembradoras y cosechadoras.

Récords en consumo masivo y e-commerce
El fenómeno no se limita a insumos industriales. Las importaciones por courier y plataformas de e-commerce (como Shein y Temu) sumaron 954 millones de dólares, presionando directamente sobre el comercio local.
Otros rubros con récords históricos en 2025 incluyen el sector textil con 407 mil toneladas importadas que marcan un máximo histórico, el rubro de alimentos con aumentos del 170% en fideos secos y del 388% en pollos, el mercado de juguetes que alcanzó un récord de 35.221 toneladas con subas notables en artículos de Navidad y triciclos, y el segmento de muebles que registró un incremento del 256% en cantidades con especial protagonismo del mobiliario de cocina y oficina.
Un contexto global a contramano
Desde APYME señalan una paradoja geopolítica. Mientras que las principales potencias (EE. UU., China, Europa) y socios regionales como Brasil profundizan el proteccionismo para resguardar su soberanía y empleo, Argentina avanza en una apertura comercial acelerada.
Esta vulnerabilidad expone a la industria local a los excedentes de producción global que, ante las barreras en otros mercados, encuentran en el país un destino prioritario. El desafío para Santa Fe, en este "modo supervivencia", radica en encontrar un equilibrio que permita la integración al mundo sin desarticular definitivamente su capacidad productiva y su mercado laboral.