El mercado del helado artesanal en Rosario atraviesa un inicio de temporada complejo. A pesar de que la ciudad consolida su perfil como capital nacional del rubro con la apertura de nuevos comercios, la rentabilidad de cada local ha sufrido un retroceso. Según datos de la Cámara Industrial y Comercial del Helado Artesanal, las ventas por mostrador cayeron entre un 15% y un 18% en comparación con el verano pasado.
Desde la entidad explicaron que esta disminución no responde necesariamente a una baja en el consumo general de los rosarinos, sino a una mayor dispersión de la demanda. Al haber más opciones disponibles en el mercado, la clientela se reparte, lo que reduce el volumen de despachos en cada establecimiento individualmente.
El clima y los costos fijos, las principales trabas
A la saturación de la oferta se le sumó un factor incontrolable: la meteorología. Los referentes del sector señalaron que los últimos dos meses estuvieron marcados por fines de semana de lluvias y temperaturas bajas, lo que frenó el despegue habitual de la temporada estival, ya que la demanda del producto es altamente sensible a las condiciones climáticas.
Sin embargo, la preocupación central de los fabricantes pasa por la estructura de costos. Si bien los insumos básicos como la leche y el azúcar acompañaron el ritmo de la inflación general, las tarifas de servicios públicos se dispararon. Desde la Cámara detallaron que la energía eléctrica, considerada su materia prima fundamental, acumuló un aumento superior al 900% en los últimos dos años, un incremento que los comerciantes aseguran no poder trasladar completamente al precio final para no espantar al consumidor.
Precios competitivos y promociones
En cuanto al valor del producto, el sector destaca la competitividad de Rosario frente a otras plazas. Los heladeros indicaron que los precios locales se mantienen entre un 25% y un 30% por debajo de los que se encuentran en ciudades de la provincia de Buenos Aires o en la Capital Federal. Actualmente, un cucurucho de dos gustos oscila entre los 4.000 y 5.000 pesos, un valor que los comerciantes equiparan al costo de un café.
Finalmente, respecto a las estrategias de venta, la industria descartó por el momento la reedición del programa oficial "Acuerdo Santa Fe". Los directivos argumentaron que dicho convenio no contemplaba subsidios ni retribuciones para los fabricantes, quienes debían absorber todos los costos operativos a cambio de difusión. Por lo tanto, las ofertas quedarán sujetas a la decisión comercial de cada heladería y a las promociones puntuales en aplicaciones de delivery.