La decisión de erradicar la CBU fue votada la semana pasada por el directorio del Banco Central.
Desde diciembre, los argentinos deberán asociar sus cuentas activas a un “alias unívoco” que tendrá, como máximo, 14 caracteres, de letras o números.
Además, según la disposición del BCRA, podrán prescindir del uso de la CBU que, de todos modos, seguirá vigente.