Según relató la abogada defensora en función del propio testimonio del joven conductor, luego de atropellar brutalmente a la chica cordobesa siguió manejando unos 200 metros más y se detuvo, en estado de shock.
Desde allí, el automovilista llamó a su padre y, según cuenta, ambos volvieron a la cuadra de Sarmiento al 3000 –donde se produjo el siniestro- y no encontraron nada.
Llamativamente, el joven creyó haber impactado con una piedra y no se dio cuenta de que había embestido a una persona hasta que vio los videos difundidos en los medios.