Los juguetes fueron robados de una oficina del comedor del hospital. Las denominadas “madres sustitutas” los utilizaban para jugar y distraer a niños y niñas que se encuentran internados, en momentos en los cuales sus padres no pueden cuidarlos.
Los delincuentes violentaron la puerta de ingreso a unas de las oficinas del comer y, además de los juguetes, se llevaron artículos de la cocina y generaron destrozos en el lugar.