Para conseguir el quórum necesario, lograron que se eliminara el artículo que planteaba la reducción de licencias por enfermedad, una decisión que generó polémica y que, desde el espacio oficial, aseguran que no aceptarán más cambios.
Mientras tanto, sectores dialoguistas trabajan en la elaboración de nuevas enmiendas al Fondo de Asistencia Laboral, en un intento por mantener el diálogo abierto y evitar un rechazo total a la iniciativa.
Ayer, el bloque de La Libertad Avanza logró reunir 44 firmas, lo que les permitió obtener dictamen de mayoría y convocar a una sesión para hoy en la Cámara de Diputados con la intención de avanzar con la aprobación, aunque con modificaciones. En medio de las exposiciones de representantes sindicales, gremiales y empresarios, tanto a favor como en contra del proyecto, el oficialismo consiguió las firmas necesarias y solicitó una sesión especial.
Alrededor de las 16 horas, tras casi dos horas de debates en el plenario de comisiones y con algunos diputados todavía por exponer, la presidencia de la Cámara anunció que la sesión sería hoy a las 14. La iniciativa fue impulsada por Gabriel Bornoroni, líder del bloque libertario, quien busca que el trámite avance con rapidez para que el Senado tenga tiempo de ratificar o modificar las modificaciones antes de que finalicen las sesiones extraordinarias. La idea es que el presidente Javier Milei pueda incluir la reforma laboral en su discurso de apertura de sesiones, el próximo 1 de marzo.
El llamado a la sesión deja en evidencia que el oficialismo cuenta con los votos necesarios para habilitarla. En los pasillos del Congreso, tanto los libertarios como sus aliados aseguran tener entre 132 y 134 diputados para asegurar el quórum, aunque algunos sectores consideran que la cifra es más ajustada.
Los que acompañaron a Bornoroni en el pedido de sesión son diputados como Cristian Ritondo (PRO), Alberto Arrua (Innovación Federal), Pamela Verasay (UCR), Gladys Medina (Independencia), Oscar Zago (MID), Nancy Picón Martínez (Producción y Trabajo) y Karina Maureira (La Neuquinidad). Si se suman, alcanzan los 130 legisladores, uno más del mínimo requerido para comenzar la sesión, aunque el margen oficialista es muy justo y no puede permitirse ausencias ni retrasos de sus aliados.
Por su parte, la diputada peronista María Teresa García expresó en su cuenta de X: “Para estar atentos desde ayer a la sesión, esta ley se vota con el culo, no con la mano. Quienes se sienten en el recinto ese día para dar quórum estarán votando a favor. Que no disimulen. Que no finjan. Que no expliquen. A mirar con atención.”
El oficialismo ya había conseguido la media sanción en el Senado la semana pasada. La senadora Patricia Bullrich había declarado que no se aceptarían más cambios y difundió un video con tono épico celebrando la aprobación. Sin embargo, en horas posteriores, el mundo libertario criticó duramente el artículo que proponía modificar las licencias médicas, generando una fuerte controversia.
La reacción fue tal que el Gobierno no logró explicar ni identificar claramente a los responsables del artículo polémico, primero alegando un error y luego admitiendo que sería eliminado. Fue Bornoroni quien, minutos antes de las exposiciones en el plenario, anunció que el artículo 44 sería eliminado.
Aunque en público el bloque libertario comunicó la baja del artículo, en privado trascendió que no aceptarían cambios en el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Este movimiento fue visto como una estrategia para avanzar en la ley, pero también como una oportunidad para que otros sectores opositores intenten introducir nuevas modificaciones.
Desde algunos bloques opositores que buscan posicionarse como “racionales”, aseguran que impulsarán “más cambios” en el texto, especialmente en relación al FAL. “Estamos trabajando en la redacción, con movimientos del bloque de Provincias Unidas y Innovación,” confiaron a Infobae. En la misma línea, señalaron que en el Senado ya había voces que cuestionaban el Fondo y que los números para modificarlo están muy ajustados.
Un cálculo simple indica que si la oposición logra un acuerdo, las chances de modificar el FAL son altas. Para eso, los 33 diputados de Provincias Unidas, Encuentro Federal, Coalición Cívica, Innovación, y otros, deberían votar en contra del texto. Sumando a los 95 diputados de Unión por la Patria, se conformaría un bloque de 128 legisladores, suficiente para poner en jaque la aprobación.
Todo esto en un contexto donde la sesión podría extenderse por más de 10 horas, posiblemente hasta la madrugada del viernes, lo que suma otro desafío para el oficialismo, que ayer prorrogó las sesiones extraordinarias hasta el sábado 28 de febrero mediante un decreto. La tensión está servida, y la definición del futuro de la reforma laboral en Argentina está cada vez más cerca.