La idea fue propuesta por una de las cocineras del bar, frente a la creciente demanda de sobras de comida.
Como reza el cartel de la entrada, de 11 a 12 quienes viven en la calle y no tienen para alimentarse, pueden acercarse a recibir un plato de comida caliente y nutritivo.
Si bien aclaran que no pueden hacerlo todos los días, intentarán repetirlo tantas veces como les sea posible.