Desde hace ya varios años, los vecinos de ese sector de la ciudad reclaman a las autoridades municipales, provinciales y nacionales que den respuestas a la precaria situación del tránsito que pone en riesgo sus vidas a diario.
Un camino estrecho y pavimentado, sin señalización ni elementos de seguridad, constituye el acceso al barrio desde la ruta nacional 34, donde el tránsito es agitado con gran afluencia de camiones.