El lugar del mundo donde el sol no se pone durante meses: cómo afecta al cuerpo humano y 10 curiosidades únicas

En regiones como el extremo norte de Noruega y otras zonas cercanas al Círculo Polar Ártico, el fenómeno del “sol de medianoche” convierte días enteros en luz permanente. ¿Qué le sucede al cuerpo humano y qué curiosidades rodean este fenómeno natural?


27 feb, 2026 17:45 | Actualizado: 27 feb, 2026 17:47
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Curiosidades: El lugar del mundo donde el sol no se pone durante meses: cómo afecta al cuerpo humano y 10 curiosidades únicas

Qué es el “sol de medianoche” y dónde ocurre

El sol de medianoche es un fenómeno natural que ocurre en zonas del planeta por encima del Círculo Polar Ártico (66°33’ N) y por debajo del Círculo Polar Antártico (66°33’ S). En estas regiones, durante el verano, el sol permanece visible durante 24 horas o más, incluso a medianoche, porque la inclinación del eje de la Tierra mantiene al astro por encima del horizonte.

En lugares como Svalbard (Noruega), el sol puede no ponerse desde mediados de abril hasta finales de agosto (más de 4 meses).

10 curiosidades sobre este fenómeno

  1. Luz eterna en el Ártico: En zonas extremas como Svalbard, el sol no se pone durante más de 125 días seguidos en verano.

  2. Apodos espectaculares: A este fenómeno también se lo llama popularmente “días polares” por la luz continua.

  3. Presencia global: Además de Noruega, regiones de Rusia, Finlandia, Suecia, Canadá, Groenlandia, Alaska e Islandia suelen experimentar sol de medianoche.

  4. La ciudad más grande con sol de medianoche: Múrmansk (Rusia) recibe luz continua durante casi 2 meses seguidos en verano.

  5. Noches blancas vs sol de medianoche: Las noches blancas son un fenómeno similar donde el sol roza el horizonte y la luz permanece, pero no tan extrema como en el verdadero sol de medianoche.

  6. Cielo multicolor sin noche: Aunque el sol no se oculta en estas zonas, el cielo puede adquirir tonos rojizos y dorados propios de atardeceres continuos.

  7. Turismo astronómico: Este fenómeno atrae a viajeros de todo el mundo que desean experimentar días sin fin.

  8. Culturas adaptadas: Pueblos originarios como los sami del norte de Europa han vivido y adaptado sus costumbres a estos ciclos de luz extrema.

  9. No requiere ecuación: El sol puede leerse claramente a medianoche sin necesidad de luz artificial, algo imposible en latitudes bajas.

  10. Impacto en arte y vida social: En ciudades como Tromsø (Noruega), el sol de medianoche se celebra con festivales, caminatas nocturnas y actividades continuas.

¿Qué le pasa al cuerpo humano con el sol de medianoche?

Aunque puede parecer un motivo de alegría constante, la exposición prolongada a luz natural permanente altera varios aspectos de la biología humana. Aquí algunas conclusiones comprobadas por investigaciones científicas:

Desregulación del reloj biológico

Nuestro ritmo circadiano, el reloj interno que regula el sueño y la vigilia, depende de la alternancia natural entre luz y oscuridad. La luz continua suprime la producción de melatonina (hormona del sueño), lo que dificulta que el cuerpo entienda cuándo debe dormir y cuándo despertar.

Esto puede causar:

  • Dificultad para conciliar el sueño o sueño fragmentado.

  • Retraso en los ciclos de descanso con tendencia a dormir más tarde de lo habitual.

  • Sensación de fatiga durante el día, incluso después de dormir.

Alteraciones del estado de ánimo y salud

La exposición constante a la luz puede generar:

  • Cambios en el humor y síntomas similares a trastornos afectivos estacionales (SAD), especialmente en personas sensibles a variaciones de luz.

  • Irritabilidad, falta de concentración y disminución en la alerta mental por el desajuste del ciclo sueño-vigilia.

  • Necesidad de estrategias de adaptación, como uso de cortinas opacas, máscaras de dormir o rutinas de luz programadas para favorecer la producción de melatonina.

Recomendaciones saludables

Especialistas en ritmos biológicos sugieren:

  • Crear oscuridad artificial durante la noche para ayudar al cuerpo a “engañar” al reloj interno.

  • Rutinas regulares de sueño, incluso con luz exterior permanente.

  • Controlar la exposición a luz intensa por la noche, ya que puede retrasar aún más el inicio del sueño.