Qué sucede en el cuerpo cuando sentimos “mariposas en la panza”: la ciencia detrás de la sensación

“Mariposas en la panza” es más que una metáfora romántica. Científicos explican que esa sensación está directamente vinculada con la reacción del cuerpo ante la excitación, el nerviosismo o el enamoramiento. No es solo emocional: es un proceso fisiológico real que involucra hormonas y el sistema nervioso.


19 feb, 2026 17:58
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Curiosidades: Qué sucede en el cuerpo cuando sentimos “mariposas en la panza”: la ciencia detrás de la sensación

La conexión entre el cerebro y el estómago

Cuando sentimos atracción, miedo o ansiedad, el cerebro libera adrenalina y norepinefrina, neurotransmisores que preparan al cuerpo para la acción. Estos compuestos afectan al sistema nervioso autónomo y generan cambios en distintas partes del cuerpo.

En el estómago, esta activación provoca que el flujo sanguíneo se reduzca temporalmente, disminuyendo la actividad digestiva y generando la sensación de vacío o de cosquilleo que asociamos con “mariposas”.

Al mismo tiempo, el intestino —a menudo llamado el “segundo cerebro”— responde a estas señales mediante una serie de impulsos nerviosos que intensifican la percepción de la emoción, generando esa sensación que todos reconocemos.

Hormonas involucradas en la sensación

  1. Adrenalina: Se libera ante nervios o excitación, acelerando el corazón y provocando sudoración.

  2. Dopamina: Vinculada al placer y la recompensa, potencia la sensación de euforia al estar cerca de la persona que nos atrae.

  3. Serotonina: Modula el estado de ánimo y puede generar la sensación de ansiedad o cosquilleo.

  4. Oxitocina: Conocida como la hormona del amor, refuerza la conexión afectiva y la intimidad emocional.

No solo en el amor

Aunque asociamos esta sensación al enamoramiento, también ocurre en situaciones de estrés o emoción intensa, como antes de un examen, al hablar en público o al lanzarse en una montaña rusa. En todos los casos, la reacción química y fisiológica del cuerpo es muy similar: el cerebro activa el sistema nervioso y las hormonas preparan al organismo para reaccionar.

Un fenómeno universal y comprobado

Estudios de psicología y neurociencia han demostrado que las “mariposas en la panza” son una manifestación real del eje cerebro-intestino, un complejo sistema que conecta emociones, digestión y respuesta hormonal. Lejos de ser un simple dicho popular, es un ejemplo fascinante de cómo el cuerpo interpreta la emoción y la transforma en sensación física.

En definitiva, la próxima vez que sintamos esas mariposas, sabremos que nuestro cuerpo está experimentando una combinación perfecta de química, nervios y emoción, recordándonos que cada emoción intensa deja huella no solo en la mente, sino también en el estómago.