1. Las estrellas de mar: extremidades que vuelven a crecer
Las estrellas de mar pueden regenerar brazos completos e, incluso, sobrevivir si pierden la mayor parte de su cuerpo, siempre que quede una parte del disco central. Esto ocurre gracias a células madre especializadas que se multiplican y diferencian para reconstruir tejidos perdidos.
Dato curioso: algunas especies pueden producir un nuevo individuo completo a partir de un solo brazo, siempre que contenga parte del cuerpo central.

2. Los ajolotes: los campeones de la regeneración
El ajolote, un tipo de salamandra de México, es famoso por regenerar piernas, cola, corazón, ojos e incluso partes del cerebro y la médula espinal. Su capacidad se debe a que ciertas células pueden revertir a un estado similar al embrionario y luego diferenciarse según lo necesite el organismo.
Dato curioso: los científicos estudian al ajolote para intentar replicar su capacidad regenerativa en humanos, especialmente en casos de lesiones medulares.
.jpg-69977a9cba076.jpg)
3. Las lagartijas: perdiendo la cola, ganando otra
Muchas lagartijas pueden soltar su cola como mecanismo de defensa y luego regenerarla completamente. El nuevo apéndice tiene hueso, músculos y piel, aunque suele diferir ligeramente en forma y color de la original.
Dato curioso: la cola regenerada puede no ser idéntica a la original, pero cumple la misma función defensiva y de equilibrio.

4. Peces cebra: pequeños pero poderosos
El pez cebra es capaz de regenerar corazón, aletas y partes del sistema nervioso. Este pez se ha convertido en modelo científico porque su genoma comparte muchas similitudes con los humanos, lo que permite estudiar mecanismos de reparación de órganos.
Dato curioso: los estudios con peces cebra han ayudado a descubrir genes que podrían activar la regeneración en tejidos humanos.

5. Planarias: los maestros de la reconstrucción total
Estos pequeños gusanos planos pueden regenerar todo su cuerpo a partir de un fragmento mínimo. Si se corta en varias partes, cada una puede desarrollarse hasta convertirse en un individuo completo.
Dato curioso: las planarias usan células madre pluripotentes llamadas neoblastos, que son capaces de convertirse en cualquier tipo de tejido.

6. Erizos de mar y algunas medusas: regeneración sorprendente
Algunas medusas y erizos de mar pueden regenerar partes de su sistema nervioso y extremidades. En algunos casos, las medusas logran incluso revertir su ciclo de vida, volviendo a un estado juvenil tras alcanzar la madurez.
Dato curioso: la medusa Turritopsis dohrnii es conocida como la “medusa inmortal” porque puede reiniciar su desarrollo indefinidamente bajo ciertas condiciones.

La ciencia detrás de la regeneración
Los investigadores buscan entender cómo estas especies activan células madre y reprograman tejidos para aplicarlo en medicina regenerativa. Los objetivos incluyen:
Reparar lesiones medulares.
Regenerar órganos dañados.
Curar enfermedades que afectan tejidos y huesos.
Aunque aún estamos lejos de lograr la regeneración humana completa, el estudio de estos animales abre un universo de posibilidades para el futuro de la medicina y la biotecnología.