El Presidente boliviano dimitió en medio de masivas protestas en su contra. El domingo por la mañana, tras el informe de la OEA, había convocado a nuevas elecciones. "Envío mi renuncia a la asamblea legislativa", dijo Evo Morales.
A través de una transmisión televisiva en vivo, Morales declaró: "Renuncio a mi cargo de presidente para que (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales".
"Hemos estado acá al servicio del pueblo, hemos vivido en la pobreza pensando siempre cómo nunca más haya pobreza", sostuvo y agregó: "Mi pecado es ser dirigente sindical, es ser indigena. No puedo entender como pueden usar la Biblia para maltratar a la familia, que algunos grupos usan la oración para la discriminación, rezan para hacer odiar a los más humildes, renunciamos para que no sigan siendo pateados. Ahora pueden estar satisfechos Mesa y Camacho, que dejen de patear".
"Mesa y Camacho lograron su objetivo, que no sigan quemando casas de familias, maltratando a esposas e hijos", dijo y se preguntó: "¿Cómo es posible que la policía boliviana abandone a la familia y le pegue a la familia?".
En tanto el líder de la oposición Carlos Mesa celebró la renuncia de Morales con un mensaje en redes sociales:
A Bolivia, a su pueblo, a los jóvenes, a las mujeres, al heroísmo de la resistencia pacífica. Nunca olvidaré este día único. El fin de la tiranía. Agradecido como boliviano por esta lección histórica. Viva Bolivia!!!!!
— Carlos D. Mesa Gisbert (@carlosdmesag) November 10, 2019
También presentó su renuncia el vicepresidente Álvaro García Linera quien aseguró: "El Golpe de Estado se ha consumado".
La decisión fue anunciada después de que el comandante general de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, y el de la Policía Nacional, Vladimir Calderón, solicitaran que diera un paso al costado para poder desactivar la crisis política y social. "Para que haya paz", expresaron.
La noticia se conoció horas después de que una gran cantidad de funcionarios del Gobierno presentaran su renuncia al ahora exmandatario, entre ellos los ministros de Hidrocarburos y Minería, Luis Alberto Sánchez y César Navarro.
El líder boliviano abordó el avión presidencial con el vicepresidente, Álvaro García Linera, rumbo a Cochabamba, feudo donde se sentía más protegido, donde finalmente confirmaron ambos su renuncia.