El fenómeno es solo una curiosa coincidencia, sin implicaciones de ningún tipo para nuestro planeta. Desde el punto de vista astronómico, el mayor interés residirá en las observaciones y medidas tomadas durante el transcurso del eclipse total, que permitirá a los investigadores ver qué sucede cuando la superficie de la Luna se enfría rápidamente. Esta información les ayudará a comprender algunas de las características del regolito, la mezcla de terreno y rocas sueltas en la superficie, y cómo cambia con el tiempo, según informa la NASA en un comunicado.
Normalmente, las transiciones dentro y fuera de la oscuridad, y los cambios de temperatura que las acompañan, se extienden a lo largo de un día lunar, que dura 29 días y medio de la Tierra. Sin embargo, un eclipse lunar produce estos cambios a gran velocidad.
La última vez que ocurrió un evento similar fue en 1866, y la próxima vez que volverá a darse será en enero de 2037. En todo el mundo se puede ver en directo a través del 'streaming' que realiza la NASA.
31/01/2018