Los especialistas explican que la caída responde a varios factores: desinformación, falta de interés, dificultades para sostener los esquemas y la influencia creciente de discursos antivacunas. “Las vacunas del calendario son seguras, efectivas y salvan vidas”, remarcaron.
En diálogo con Telefe Rosario, el doctor Aníbal Krivoy —referente del Sanatorio de Niños— sostuvo que la tendencia “preocupa, aunque no sorprende”, porque los equipos de salud vienen detectando un descenso sostenido desde hace tiempo. “Lo más crítico es la falta de aplicación en menores de 18 meses. Ahí es donde se previenen las enfermedades más graves”, explicó.
Krivoy recordó además que el embarazo es una oportunidad clave para proteger tanto a la madre como al bebé: “Hemos visto cuadros gravísimos que pudieron evitarse con una vacuna gratuita”.
A pesar del descenso, el médico aseguró que la mayoría de las vacunas esenciales sí forman parte del calendario nacional, por lo que recuperar la cobertura depende, principalmente, de que las familias se acerquen a los centros de salud. “Estamos frente a una alerta real. Vacunar a tiempo es fundamental”, concluyó.